Como que se me nota, y siento que la gente, al mirarme, también lo nota. Se debe haber mezclado esta sensación hasta con mi pH, y al sudar, al abrirse mis poros para dejar salir mi agua, sale este aroma a embriagar el aire de hasta 4 cuadras más allá, la manzana completa oliendo mi estado tiritón, mi garganta seca como nunca antes, árida. Siento que lo saben, y si no lo saben, lo sospechan. Algunos se ríen, otros callan, otros se mueren de vergüenza ajena y otros tantos se preocupan; debo tener el rostro como si lo hubiesen remojado en cloro, deben estos escalofríos hacer mover completo el piso del terminal de buses y la vereda de enfrente, incluso quizás en China un edificio se puede estar cayendo, o pueden resbalar unos pies de los pedales de un triciclo sólo con este temblor de mis rodillas, desde aquí, trémulas, que hoy más que en mucho tiempo son de niño. No puedo tocar. Algo se me puso en la piel y sobre todo se instaló en la punta de mis dedos, algo que los volvió impermeables al tacto, incorruptibles a todo. No puedo tocar, por más que presiono sobre las cosas todo se me escapa, como los segundos que se me perdieron en contestar la llamada de hace 20 minutos atrás. Me siento así como las cajas que llevan dentro loza o pilas de vasos, copas de cristal, esas cajas ordinarias que tienen letras grandes que escriben FRAGIL; si alguien me tocara en este momento, juro que me rompería.
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4 arcadas:
Fragile, como en los Rugrats.
A mi también me pasó hace un par de meses atrás, la diferencia es que yo me rompí.
Bonitos textos como siempre. Nos leemos.
a veces es necesario desarmarse, romperse en mil pedazos.
Algunos dias son iguales a otros, y te sientes considerablemente mas pequeño, son dias en los que eres pequeño de verdad y aunque se viene revotando en circunstacias muy distintas, la sensacion es casi la misma. Como veintitrés caidas separadas por veintitrés años (para mí)pueden suponer el mismo daño.La sensación de niña era fundamentalmente la de estar desarmada, en los dias de los que estoy hablando la sensación era la misma pero peor,como estar desarmada para siempre.
Vas a ser un gran cineasta, esos que usan sacos color otoño con líneas verticales horizontales y diagonales y da gusto escuchar o leer. Me alegro porque existen personas así.
rodillas de niño fragiles como pelotas saltarinas, rodillas adultas fuertes como tizas o vidrios
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